Vera Rocfort fotografía newborn bebe recien nacido fondo blanco Lima Perú Natalie Rocfort

Cosas que necesitan los bebes

Cada vez que tengo sesiones newborn, me quedo conversando con las nuevas mamás sobre artículos básicos para bebé que yo considero importante tener durante los primeros meses de vida de nuestros pequeños. Yo ya que los probé cuando Vera era pequeñita y la verdad es que me ayudaron muchísimo a tener una maternidad mucho más tranquila y llevadera. Así que aquí les dejo un listado de las cosas que les recomiendo tener antes de que nazca su bebé.

 

De paso también les dejo la mejor manera de ayudar a un bebé a dormir: RUIDO BLANCO!!!

__________

 

TE RECOMIENDO LOS MEJORES ARTÍCULOS PARA LOS PRIMEROS MESES DE TU BEBE:

 

💖 💖 💖 ¡¡¡PRIMORDIAL!!!! MONITOR DE OXÍGENO PARA EL TOBILLO DEL BEBE: https://amzn.to/38dCMjo

 

🌮 SWADLE (envuélvelo como taquito para que duerma mejor!): https://amzn.to/3zmLLLm

 

LAS MEJORES GOTITAS PARA ALIVIAR LOS CÓLICOS POR GASES DE NUESTROS PEQUES! 💨 Little remedies: https://amzn.to/38dGz05

 

😪 Little remedies solución salina para mocos: https://amzn.to/2Wn4b06

 

EL MEJOR ASPIRADOR DE MOCOS (completamente manual y super económico): 😪 https://amzn.to/2ULyGfr

 

PARA FACILITAR Y/O MEJORAR TU EXPERIENCIA DE LACTANCIA TE RECOMIENDO:

 

🐄 Extractor Medela Manual: https://amzn.to/3ydwv1W

 

🐄 Extractor Medela doble eléctrico con bolso contenedor + 100 bolsas para congelar: https://amzn.to/2WhK0Ai

 

🐄 Brassiere para extractor eléctrico doble: https://amzn.to/3DiNd3o

 

🐄 Extractor Bellababy doble eléctrico (super precio!): https://amzn.to/3zg8uIX

 

🐄 Extractor Manual Avent: https://amzn.to/2WjVtPN

 

🐄 Extractor Eléctrico doble Avent: https://amzn.to/2Wn1bRo

 

 

PARA PROTEGER TUS BRASSIERES Y EVITAR DERRAMES:

 

👙 Protectores lavables: https://amzn.to/3zhcXuQ

 

👙 Protectores desechables: https://amzn.to/3yg0gir

 

 

🎒 MOCHILA SUPER PRÁCTICA PAÑALERA: https://amzn.to/3Bd9TAf TAMBIÉN TE RECOMIENDO PAÑALES ECOLÓGICOS:

 

🚼 Con diseños super cute: https://amzn.to/3zhp6Qu

 

🚼 De color entero y precio más económico: https://amzn.to/3D9Iam5

 

 

👱‍♀️ VINCHITAS PARA NIÑAS RECIÉN NACIDAS: https://amzn.to/3guyGbs

 

👶 BABEROS COOL: https://amzn.to/3khxA3I

0
0
Vera Rocfort fotografía bebe sitter fondo rosado temática fiesta de te Lima Perú Natalie Rocfort

La Nostalgia

Hace unos años, Morfi Jimenez, un gran amigo y para mi uno de los mejores fotógrafos peruanos, me invitó a su estudio para hacerme fotos. Cuando las vi pensé «asu, que vieja y gorda estoy». Y él me respondió: «míralas con más cariño… en unos años las vas a volver a ver y vas a pensar lo joven y hermosa que te veías en esa foto, y cómo no supiste darte el crédito necesario». Desde ese día me trato con más cariño, y veo mis fotos y las fotos de mi enana con muchísima más nostalgia que nunca. También le perdí el miedo a hacerme más fotos con ella, porque hubiera pensado «no, qué me voy a tomar fotos, si tengo que bajar de peso». Con panza, con las tetas caídas después de la lactancia, como sea que esté en este momento, me voy a seguir haciendo fotos con mi hija sin miedo al qué dirán. ¡Qué importa el qué dirán! Lo que me importa es ser una misma feliz y enseñar a tu hija a no valorarse según lo que los demás piensen de uno.

 

La vida pasa en un segundo. Los hijos crecen. Las cosas cambian. Y no podemos dejar de vivir el presente solo porque creemos que más adelante va a ser mejor. Eso de que dicen que el presente es un regalo, es la verdad absoluta. No tenemos la vida comprada, así que ¡disfruten de lo que tienen! Salud, a su familia, amigos, sus hijos… de todo! No se trata de ser mediocre y conformarse con cualquier cosa. Se trata de darle el valor necesario a lo que tenemos, sin desmerecerlo porque queremos algo más o mejor.

 

En esta foto Verita tenía un año y medio, y empezaba a correr y a hablar. Ahora tiene dos años y medio, y es una pequeña bala perdida que habla hasta por los codos. Hubiera querido que experimente tantas más cosas! Pero claro, el encierro de la pandemia, no ha ido a clases de nido, ni de natación, ni ha podido ir a todas las fiestitas infantiles de los amiguitos, ni nos hemos podido ir de viaje todo lo que hubiera querido… Sin embargo, hemos podido pasar mucho tiempo juntas… mucho más que si hubiera seguido trabajando al ritmo que chambeaba desde que ella nació. Hemos jugado juntas, hemos leído muchos cuentos, hemos disfrutado la una de la otra, y es algo que agradezco y que siempre valoraré. Porque si, qué estrés no poder trabajar y generar el dinero necesario para poder mantener el estilo de vida… pero qué hermoso haber podido gozarme a mi hija todo este tiempo. Como todo en la vida, la pandemia también tuvo algunos puntos a favor (aunque bastante más en contra… pero había que encontrarle el lado amable). Y es que de verdad que en la vorágine de querer generar más y más dinero todos los días, a veces perdemos el horizonte y no vemos lo que es realmente importante: el tiempo con la gente que amamos.

 

Por aquí les dejo el videito que hicimos poco antes de que empezara la primera cuarentena en marzo del año pasado. ¡No puedo creer lo chiquitita que estaba mi Veri!

0
0
Fotografía de Mamás dando de lactar Lima Perú Natalie Rocfort

Semana Internacional de la Lactancia Materna

¿No les ha pasado pararse de la cama en medio de la noche y sentirse totalmente solas? A pesar de tener a la familia, a los hijos, al esposo/no esposo al lado… a veces una se siente super sola. Como si fuésemos nosotras contra el mundo… A mi me pasó algunas veces, y en esos momentos lo único que me consolaba ver a mi hija y decirle en voz bajita: «tu y yo podemos contra el mundo, siempre juntas». Luego me preguntaba si había tomado una buena decisión apartando al progenitor de Vera de la «figura familiar» (mi respuesta siempre ha sido «si, fue una buena decisión»). Y me preocupaba que esas angustias y estrés hicieran que se me secaran las chichis y que no tuviera más leche… pero felizmente eso no pasó. Luego lloraba un rato antes de volver a echarme a dormir.

 

Este año, como el año pasado, me provocaba repetir la experiencia y volver a convocar a un grupo grande de mamás lactantes a reunirnos en un parque y a hacer una gran foto en exteriores y con mucho verde alrededor, con una gran mancha de mujeres hermosas, celebrando la semana internacional de la lactancia materna. A lo mejor el próximo año hacemos una foto así pero en mi estudio de fotografía. ¿Qué les parece? A hacer mini sesiones de fotos de lactancia todas juntas y luego cada una por separado.

 

Pero una vez más el Covid me jugó una mala pasada y una vez más no pude hacer la convocatoria.

 

Lo que sí, es que unas semanas antes de todo esto, convoqué a un grupo lindo de mamás a mi estudio a hacerse fotos de lactancia y que nos contaran sus experiencias. ¿El objetivo? ¡Saber que no estamos solas! La maternidad puede llegar a ser muy solitaria a pesar de tener a gente visitándonos todo el tiempo. Entonces qué importante es conectar con otras mamás y hacer tribu. Qué importante es conectar con otras mamás y compartir experiencias, y así de alguna manera sentirnos acompañadas. Que lindo es poder conocer las experiencias de otras mamás que han logrado la dura tarea de continuar con la lactancia por el tiempo que su cuerpo y mente le permitieron.

 

Por aquí les dejo este primer video de Maria Ximena, ¿y cómo fueron sus experiencias con la lactancia?

0
0

¿Y ahora quién podrá defendernos? – Segunda cuarentena

Han pasado dos años, y entre una y otra foto no solo hay una gran diferencia en Vera (que ahora ya sabe abrir las puertas, contar hasta diez y todos los días me sale con palabras nuevas), sino también en mi. Como mujer, nunca hubiera creído lo difícil que es ser mamá. Como mamá, nunca hubiera creído lo difícil que es ser mujer.

 

Así que no, no es fácil. Es de hecho, el reto más difícil que he asumido en mi vida (y miren que hice un MBA habiendo estudiado comunicaciones… jajaja).

 

De hecho, si hubiera sabido que ser mamá iba a ser así, me lo hubiera pensado muchísimo más. Y tal vez lo hubiera dudado… tal vez hubiera querido esperar a conocer a alguien que se mereciera ser su papá. PERO la verdad es que nunca se está totalmente segura, ni preparada. Por otro lado, a mis 34 años, si me volvía a sentar a esperar a esperar a conocer a alguien, me iban a salir raíces. Nunca he tenido buena suerte con los hombres… o tal vez es que el tiempo y la vida me han enseñado a no conformarme a lo poco que ofrecen… esto también creo que sería motivo de otro post…

 

Ser mamá es duro y muchas veces solitario. Si a eso le suman ser mamá soltera sin apoyo de un papá, intentar mantener un negocio propio a flote, la pandemia, el encierro y la incertidumbre a la que nos ha sometido este gobierno con sus cuarentenas que se extienden sin un horizonte claro… Mantenerme cuerda y con una sonrisa en la cara es sencillamente el reto más complicado de este último año en pandemia, que más parecen 10…

 

Así que vengo pensando hace justamente dos años en escribir una especie de «manual de maternidad» pero sin romanticismos ni vaselina, en el que me contaran algunas cosas de las que nadie habla. Estas son algunas cosas que me hubiera gustado que me digan:

 

1.- Si vas a ser mamá soltera, asegúrate de no necesitar al padre para NADA. Ni económica ni emocionalmente. Y si va a haber padre presente, que puedan tener una relación de amistad sana y con acuerdos, para que no sea un infierno de toxicidad. Aunque creo que esto también aplica para parejas con hijos ^_^ La idea romántica de la figura paterna saludable y siempre presente, hoy en día es más un albúr que una realidad. Le duela a quien le duela.

 

2.- Piensa bien cómo vas a afrontar la explicación con tu hijo sobre la figura paterna porque por todos lados se sigue reforzando la imagen de la “familia – Feliz” y “completa” que incluye a los padres. Yo a mi hija ya le empecé a decir que en nuestra familia tenemos un montón de tíos y tías que la adoran, pero que en nuestra familia por ahora no hay un papá y que eso está bien. Aunque ahora que lo pienso, esto también aplica a familias que empiezan como familias, y que luego tiene un padre que trabaja demás… o que se consigue otra familia… tema largo que también va para otro post.

 

3.- Asegúrate que si decides tener un hijo, no sea por motivos tan idiotas como «porque todos tienen hijos», «se me pasa el tren», «el reloj biológico», «porque todas las parejas los tienen» o motivos por el estilo. Porque si tener un hijo no es fáciil, sentirse feliz por obligación es una tarea imposible.

 

4.- Tampoco los tengas porque siempre lees a todas tus amigas hablar sobre el amor maravilloso e infinito de los hijos. Porque SI, es el amor más puro e increíble que conocerás en tu vida, pero para recibirlo, también debes ser capaz de darlo con paz y salud mental. Sino los hijos se vuelven una especie de flotadores emocionales que terminan cargando con un peso que no les corresponde…

 

5.- Sentirse mal está bien. Estar cansada está bien. Necesitar un alto y hacerlo, está bien. No hacer todas las cosas que están en tu lista está bien. No ser una wonder woman está bien. Tener la casa sucia, los platos sin lavar, la ropa tirada, no le hace daño a nadie de vez en cuando. Nada de esto te hace mala madre. Es de valientes reconocer que hay algo que arreglar, y tomar las medidas necesarias. Tomarse un descanso, dejarse caer y luego levantarse, es necesario.

 

6.- Si necesitas ayuda, grita. No te quedes callada.

 

7.- Rodéate de mamás que te sumen, no que te critiquen porque aún le das la teta, aún no le quitas el pañal, aún duermes con tus hijos. Rodéate de personas con quien puedas compartir y que estén dispuestas a retribuirte la misma calidad de amistad que tienes hacia ellas. Con los años la cantidad de amigos disminuye, pero la calidad aumenta.

 

8.- Recuerda que vienes a este mundo a ser feliz. No a ser complaciente.

 

9.- Haz al menos un curso de primeros auxilios.

 

10.- Ten siempre al menos una botella de tu licor de preferencia y una barra de chocolate en tu alacena. Y hazte a la idea que puedes romper el vidrio en cualquier caso, no solo en emergencias… ^_^

 

Por ahí tengo varias más, que ya

 

En fin, se leerían un libro así?

0
0

Continúa la cuarentena

Mañana Vera cumple 1 año 3 meses. Y hoy acaban de anunciar que la cuarentena se ampliará 13 días más. Con lo que es poco menos de un mes que vamos a estar en casa sin salir. La que menos está en modo #memuero y #ahoraquehago. Si sumado al estrés de no salir añaden a una niña de poco más de un año con mamitis/tetitis y a la que le están saliendo dientes… ya se imaginarán que tienen un coctel bien simpático. Si no fuera por todos los pelos que se me cayeron por la lactancia, me los estaría arrancando yo por estar al borde de la desesperación…. Pero caballero, es lo que toca.

Cuando me enteré que estaba embarazada (hace ya casi 2 años) empezó a invadirme el miedo. Miedo a muchas cosas como hacerle frente a la maternidad por mi misma, a si sucedía algo durante el embarazo, si le iba a generar traumas a mi hija con una mala crianza. Pero nunca se me ocurrió que pasaríamos por una pandemia mundial. Vamos… de verdad ¿a quién se le podría haber ocurrido?

 

Lo cierto es que unos días antes de que empezáramos a oír sobre el coronavirus, yo habìa comenzado a ver un documental en Netflix que se llama “Pandemia”. No les recomiendo verlo ahora que estamos en esta coyuntura, dicho sea de paso. La pregunta en este documental no era si volveríamos a pasar por una pandemia como en décadas y siglos anteriores… sino cuándo iba a suceder. Pero claro, nosotros los peruanos que hemos y seguimos conviviendo con brotes de dengue y malaria, tuberculosis, que sobrevivimos al cólera de los 80s y 90s, a los gobiernos de Alan García, al terrorismo, al Fujimontesinismo… ¿qué íbamos a imaginar que este maldito virus reloaded sería como el peor de los joeputas villanos cinematográficos y que se expandería tan velozmente por todos lados? Por una vez, la tecnología nos da tremendo jaque mate, porque sin aviones la expansión no sería lo que es hoy en día. Lo que sí, la Madre Tierra se está dando un buen respiro de nuestra plaga llamada humanidad. Ojalá ese respiro no tuviera que ser tan ocasional ni tener un motivo tan nocivo para el humano como especie.

 

HOWEVER, e intentando ver las cosas por el lado amable (porque sino seremos presas del pánico colectivo) tener dos semanas más de aislamiento social frente a nosotros, aunque se puede convertir fácilmente en un motivo de desasosiego no sólo por la posibilidad de caer enfermos, sino además por las consecuencias económicas que esto está teniendo para TODOS, debe motivarnos a respirar bien profundo (recomendaría que empiecen a meditar si no lo han hecho antes) y a continuar el camino que nuestro gobierno ha trazado para poder superar esta crisis. Les guste o no, esto es por el bien común y hay que acatarlo. AJO Y AGUA, señoras y señores. Ajoderse y aguantarse… Finalmente en Perú la cosa aún no se descontrola, y es tarea de todos que esto siga así. Sabemos que todos queremos desquitarnos y largarnos a la playa y abrazar a toda la gente que queremos. Pero creo que a partir de hoy vamos a tener que ser más japoneses y menos latinos.

 

Leí un artículo muy interesante en el que comentaban que la tasa de contagio y mortandad en Japón es una de las más bajas en el mundo. Y exploraban la posibilidad de que esto fuera por las maneras sociales de los japoneses: ellos no dan la mano y menos besos para saludar, y además mantienen una distancia entre personas de por lo menos un metro. Sino recordemos al señor Miyagui, la clásica Oyuqui, Oshin… o cualquier novela, serie o película de su preferencia de origen o referencia japonesa. Hai!

 

Aquí viene la pregunta del millón: ¿qué más hacer durante los próximos 15 días? Agarren un libro, vean una serie, empiecen una rutina de ejercicios, jueguen con los juguetes que tenían por ahí tirados y que no agarran por falta de tiempo en la “regularidad” del tiempo. Hagan manualidades, dibujen… sigan limpiando. Y sobre todo pasen tiempo de calidad con sus peques.

 

Peace out.

0
0

Maternidad en la época del #CORONAVIRUS

Día 2 de #aislamientosocial.

 

Estoy aprovechando en ordenar mis papeles. Despertarme temprano y leer el libro que tenía en mi mesa de noche. Revisar correos, whatsapps. Sacar los papelitos de mi billetera. Cocinar rico. Estoy aprovechando en jugar con Vera un poco más de la cuenta, porque con el juego y los apapachos no hay exageraciones. En estos días limpiaré ventanas, arreglaré los cajones y las despensas, lavaré ropa, moveré las camas para pasar la aspiradora. En resumen, estamos aprovechando los días en casa para hacer todo eso que en el día a día se hace imposible por la velocidad con la que hay que vivir. Todo esto, sabiendo que allá afuera la cosa está brava. Y que quedarse en casa es una medida de prevención que hay que tomarse bien en serio. Que el #coronavirus, aunque con una mortalidad bastante baja en comparación a otros virus, está afectando a miles de personas y que la única manera de contenerlo es poniendo al mundo en cuarentena. No es ser alarmista, es ser solidario.

 

Ser #mamá es una de las cosas más aterradoras que me ha pasado en la vida. Antes de tenerla era una mujer valiente, aventada, sin muchos temores. Pero desde que salí embarazada todo me da miedo. No me malinterpreten. No son fobias. Es que todo lo que nos rodea representa una amenaza en potencia. Tengo miedo por todo de lo que tengo que proteger a mi hija.

 

Yo nunca he sido demasiado metódica con la limpieza y el orden. Es decir, dejo que Vera se tire al suelo y agarre la tierra de nuestro jardín. Que duerma con mis gatitas y con la Negrita cuando aún vivía. Dejo que se moje con la manguera cuando hace calor, y no me da el soponcio cuando la veo metiéndose algo a la boca (aunque obvio sí intento ver qué es y sacárselo). Pero saber que hay un virus dándole la vuelta al mundo y que lo único que podemos hacer es quedarnos en nuestras casas y lavarnos bien las manos, me da una sensación de desesperanza que no sé si alguna vez me podré quitar de encima. Intento respirar profundo y tomarlo con calma, pero lo cierto es que el coronavirus es solo la cereza que decora el pastel. Es terrible que una cosa decante en otra y estar escribiendo esto que tal vez pueda ponerlas más intranquilas, pero creo que esta cuarentena debería servir también como un espacio de reflexión. Todos los días se ven barbaridades por todos lados. No solo robos, violencia y corrupción política. Sino violaciones, asesinatos, guerras, el cambio climático… ¿Qué mundo le estamos dejando a nuestros hijos? ¿En qué mundo nos hemos acostumbrado a vivir, mirando al lado cada vez que vemos que algo malo está sucediendo? ¿Tan ciegos estamos que nos limitamos a seguir mirando la pantalla de nuestros celulares mientras que afuera la cosa está tan podrida?

 

¿Es cierto que una sola persona no puede cambiar el mundo? Me atrevo a decir que esto no es cierto. Sí que hay personas que pueden cambiar el mundo con sus actos. Y somos todos nosotros. Aunque tal vez no sean grandes actos heroicos, aunque no salvemos elefantes, o creemos máquinas que limpien los océanos. Aunque lo que hagamos tal vez no se publique en redes, ni sea reconocido por las masas, sí podemos hacer cosas pequeñas para cambiarle el mundo a nuestros pequeños. Para cuidar a nuestras familias, a nuestras comunidades. Cosas que harán que nuestros hijos sean personas de bien, solidarias, empáticas, responsables. Y no estoy hablando solo de ordenar su ropa y hacer sus tareas, sino de ser socialmente responsables. Podemos modificar nuestras acciones para que nuestros hijos aprendan con el ejemplo. No tiren basura en la calle, recojan las caquitas de sus perros, no estacionen donde no deberían, aprendan a compostar, separen sus plásticos, no sean consumistas. Cuando vean a alguien haciendo algo que no es correcto, háganselo saber, ayúdenlos a corregir sus errores así protesten o se arme un lío en la calle. Dejen de mirar a otro lado. Hay ¡TAAAAANTO! por hacer…

 

El coronavirus es un virus que poco a poco se podrá controlar y en su debido momento llegará a su fin. Con paciencia, con amor y sobre todo haciendo caso de las medidas que se están tomando para aplacarlo.

 

Pero hay cosas más grandes e importantes que también están sucediendo en el mundo y a las que debemos de hacerles caso, como le hemos puesto atención al control de esta enfermedad. ¿No les parece?

0
0

5 meses y medio después

Claro, de todas maneras iba a postear todos los días. Jajaja! ¡Estaba claro que no tenía ni idea de cómo era ser mamá! ¡Con las justas tengo tiempo para ir al baño con tranquilidad! Y aunque Vera es tranquila, hay tantas cosas por hacer que las horas no alcanzan. Así que simplemente en lugar de hacer una lista de cosas por hacer, haré listas de cosas que no debo hacer para así ocuparme de lo verdaderamente importante.

 

Aún cuando tengo toda la intención y pienso todos los días en escribir un nuevo post, la verdad de la milanesa es que no me da el tiempo. Ni el tiempo, ni la vida y a veces tampoco las ganas. De hecho, este mismo post lo vengo escribiendo hace dos meses y recién lo vuelvo a agarrar con la intención de acabarlo y publicarlo de una vez. Aunque sospecho que entre las sesiones que hoy tengo, y que el día se pasa volando, no lo lograré. Pero haré mi mejor esfuerzo. Nunca en mi vida habia sido tan sincera como hoy en dia. No hay tiempo ni para darse un buen baño la verdad jajaja. Si, la verdad es que me preocupa no seguir siendo productiva como antes, pero sinceramente, me preocupa más que mi hija crezca y no haber sido parte sustancial de ese desarrollo, no verla crecer y alcanzar los pequeños logros de su infancia. Los bebes crecen todos los días, y yo tengo la enorme suerte de poder trabajar en casa y estar ahi para ella, aún cuando estoy haciendo fotos, respondiendo correos o mensajes, viendo la estrategia de marketing o pensando en qué más hacer para seguir generando dinero y darle todo lo que necesita. Hasta que me doy cuenta que lo único que realmente necesita es a mi. Mi amor, mis cuidados, mi atención. Así que intento no preocuparme de nada más. El trabajo siempre va a estar ahí. Las preocupaciones, las ganas de seguir creciendo, el empuje para darle a mis negocios siempre van a estar ahí. Pero mi hija no siempre va a ser pequeñita. Así que me la como a besos todas las mañanas. Nos despertamos, cantamos la canción de Buenos Días, tomamos desayuno juntas, nos bañamos juntas, la cambio, le hago un masaje, le doy su teta y la acompaño a hacer la siestita. Y luego viene el trabajo. Todo esto me lleva a comentarles entonces que ser mamá también me está enseñando a ser mejor jefa. Las chicas que trabajan conmigo en el estudio son parte indispensable de mi equipo y ahora también de mi vida, porque sin ellas no podría seguir llevando adelante el estudio, evidentemente. Así que soy un poco más mamá que nunca. Y aunque me cueste decirlo, me doy cuenta que soy recontra mamá gallina. Más de lo que alguna vez pensé que sería. ¿Para qué negarlo?

 

Estos 5 meses han sido duros. No poder dormir de corrido (aunque el cuerpo se acostumbra a la larga), sentir y saber que me faltan horas al día para seguir chambeando, pero también para jugar con mi gordita, la incertidumbre de si estoy haciendo las cosas bien, la sensación de ya no poder seguir trabajando al mismo ritmo de antes y por ende de no generar el dinero necesario, la responsabilidad que solo se apoya en mis hombros, la sensación de soledad aún cuando tengo a tanta gente que nos acompaña y nos quiere. Ser mamá no es fácil. Es el trabajo a tiempo completo más duro que he tenido en mi vida. Pero es también el más gratificante y el más hermoso. Esto de ser mamá es bipolarizante. Hay días en los que siento que ya no jalo más. Cinco minutos después me sacudo y pienso “sí se puede, dale, vamos por más, ella lo vale”. Y me olvido de la sensación abrumadora de angustia y le sonrío a mi enana que me ve a lo lejos.

 

Antes escribía un post en 15 minutos. Hoy me toma varios días lograr reunir las ideas y el tiempo para escribir algo que valga la pena leer. Me encantaría escribir un manual de maternidad, pero luego me doy cuenta que mi hija tiene 5 meses y se me pasa… Eventualmente, otro de mis grandes sueños de la vida es escribir y publicar un libro. Espero encontrar el empuje necesario para sacar ese proyecto adelante y que deje de ser sueño para pasar a ser realidad.

 

En estos meses, quise escribir sobre varios temas. Pero como les fui contando, nunca encontré el tiempo para hacerlo. Así que ahora les cuento cómo me fue a mi con:

 

  • Los cuidados de la recién nacida: cambio de pañal, baño, ombligo: Tengo que admitir que yo ya venía con un poco de práctica y bastante cancha. A Dios gracias nunca me dio depresión post parto, así que luego de 7 días de pastillas, pasó el dolor de la cesárea y pude seguir atendiendo a mi gordita como si no hubiera pasado nada. La verdad me pregunto si será cierto que uno se identifica o se siente más mamá cuando ha pasado por el trabajo de parto. Supongo que nunca lo sabré, y a decir verdad creo que las que tuvimos a nuestros hijos por cesárea somos tan mamás como las que los paren por vía vaginal. Solo que me quedaré con las ganas de poder tener la experiencia… Entonces, en estos cinco meses me he ido enamorando cada vez más de mi enana, de sus gestos, de cómo va desarrollando nuevas habilidades, de cómo hace dos meses ya la hago reír con mis tonterías y muecas… los bebés son un universo aparte.
  • Los biberones: marcas, materiales, tetinas. Al final nos quedamos con Avent. Aunque como le doy solo leche materna, normalmente no los usa. Solo en los casos raros que yo esté fuera de la casa o demasiado ocupada, puede tomar la leche en el biberón, pero nunca toma más de dos onzas. No sé si sea flojera o que no le gusta la tetina, porque cuando es mi teta, ahí sí se puede pasar HORAS pegada, y hasta me usa de chupón. Y yo no puedo decir que no me gusta. Me seduce con sus ojitos chinitos y me provoca seguir ahí tirada con ella, conversando o en silencio y dándole tetita.
  • Los pañales: seguimos usando los pañales lavables, aunque de vez en cuando, sobre todo cuando salimos, sí le pongo los desechables por practicidad. Andar paseando un pañal sucio en la maleta no es nada agradable y ya hemos tenido algunos inconvenientes. Eso sí, si usamos pañales desechables, compramos la marca Bamboo, que en teoría es la menos dañina para el ambiente.
  • Las noches: ya desde que tenía 4 meses Vera se duerme (inevitablemente, sea donde sea que estemos) a las 7 de la noche. Si estamos en casa, basta con ponerle la pijama, echarla a la cama y darle tetita para que en menos de 5 minutos caiga. Pero si estamos en la calle sí se desata la hora loca, y hasta que yo no la cargo, no para el jaleo. Así que, aunque antes era pateperro y andaba por todos lados sin volver a casa desde el alba hasta el anochecer, ahora que soy mamá ya estoy en casa máximo a las 6pm para no agarrar tráfico y que no se desate la furia de la chinita… jajaja
  • La abuela: aún cuando pensé que mi mamá no sería muy “abuela” porque no es muy de niños (y a pesar de que ya tengo 35 años, no le encantó la idea de que fuera mamá soltera), ahora no puede más con la baba por su nieta. Y eso me hace inmensamente feliz, porque inclusive la dinámica con toda mi familia ha cambiado hacia una relación más cercana y bonita con mis hermanas y papás.

 

Ahora sí, prometo postear al menos una vez por semana, todos los miércoles como a esta hora. ¡Así que sigan sintonizándome a la misma hora y por el mismo canal! ¡Y déjenme sus comentarios para compartir nuestra aventura loca en la maternidad!

0
0

¿Quieres saber cuáles son nuestras sesiones para bebés y niños?

1.- New Born: esta sesión es para tu bebé recién nacido. Es importante que no excedamos los 12 días como máximo, ya que luego de este periodo tu bebé se despertará más fácilmente y se empezará a estirar, por lo que será difícil encontrar las posiciones fetales y hacer las fotos que tanto soñaste 🙂 Lo ideal es que nos avises el día que estás dando a luz (sabemos que estarás en otra, pero podrías pedirle a una prima o amiga que esté atenta para que nos envíe un correito, por ejemplo), para poder ir programando la sesión 🙂 Nosotros tenemos en el estudio todos los accesorios que podríamos utilizar en su sesión, pero siempre son bienvenidas tus propuestas 🙂 Si tu parto fue muy complicado, podemos hacer también las fotos en tu casa. Aunque lo ideal es hacerlas en nuestro estudio, donde tenemos la calefacción, la luz, el espacio y todos los accesorios a mano como para hacer la sesión que tenemos en mente 🙂

 

2.- Bebés de 1 a 5 meses: sabemos que coordinar una sesión de recién nacido puede no ser fácil, porque los primeros días de tu engreído en casa son una revolución. Así que si no llegaste a hacerle la sesión de recién nacido, este paquete es lo ideal. No pretendemos que se quede dormido, pero si lo hace, seremos felices 🙂 Puedes traer sus juguetes, vestiditos y todos los accesorios y ropita que quieras que usen en la sesión, aunque nosotros también tenemos muchas cosas lindas especialmente hechas para las sesiones con bebés a esta edad.

 

3.- Bebés y niños de 6 meses hasta los 6 años: los bebes empiezan a sentarse desde los 6 meses. Así que esta edad es perfecta para poder hacer fotos hermosas ya sea en estudio o en algún parque bonito. Usaremos pizarritas, peluches, pelotas, globos o lo que se nos ocurra para hacer magia con fotos hermosas que durarán toda la vida.

 

4.- Smash the Cake: en esta sesión dejaremos que tu bebe haga todo el desastre que evitas que haga en casa, dándole una tortita con la que podrá jugar. De hecho, la idea es que le vayas dando compotas, purés y otras comiditas con que pueda ir jugando y texturas con las que pueda ir experimentando para que cuando llegue a nuestro estudio, tenga muchas ganas de destrozar la torta. ¡Haremos fotos muy divertidas! Por lo general, son sesiones para niños que van a cumplir un año. Pero si te provoca, podemos hacerlo a los 2, 3 o a la edad que quieras 🙂 Nosotros incluímos una tortita de chantilly y la decoración. Pero si quieres una torta y decoración personalizada, también se puede hacer con un costo adicional.

 

5.-Bebé/Niños Campestre/Playero: vamos a la playa! Wo oh oh oh oh! O a Cieneguilla, Antioquía, Lomas de Lúcumo, o adonde se te ocurra que quisieras hacer una sesión de fotos con tu engreído. Por supuesto, podemos hacer también fotos con la familia 🙂

 

6.- Baby Follow Up: este es un paquete de 12 sesiones de fotos a lo largo de 1 año. Al final, te entregaremos un collage en el que verás cómo ha crecido en todo este tiempo. ¡Una idea genial! 🙂

0
0